INTRODUCCION

 

Hablamos de algo tan natural como la vida misma. Ya lo decían los autores del pasado, solo llegan a viejos aquellos que han vivido. Efectivamente la historia del envejecimiento es la historia de cada uno de los hombres que viven.

El hacerse mayor comporta en ocasiones conductas típicas y al mismo tiempo difíciles de entender, como las observadas en personas mayores que califican a los demás de viejos, pero no ellos mismos, al encontrase todavía jóvenes. En otros casos, los ancianos se califican como viejos, atribuyéndose tosa las connotaciones negativas del término, cuando en realidad su estado físico y mental no se ajusta a dicho perfil.

La realidad de los datos demográficos presentes y futuros, con un creciente envejecimiento individual y de las poblaciones, sobre todo del segmento de población de 80 años o más, se ha transformado en uno de los problemas más acuciantes para los gobiernos lo que ha dado a la Geriatría una dimensión sobresaliente. En este contexto, la salud en general y la asistencia sanitaria en particular son las areas claramente afectadas por el proceso demográfico.

La prevalencia y la incidencia de las enfermedades relacionadas con la Nutrición son, desde luego muy superiores en el grupo de edad avanzada como lo son también las tasas de cronicidad, incapacidad y dependencia originadas por aquellas.

La Geriatría contempla unos objetivos y precisa unos medios y métodos que la diferencian claramente del resto de especialidades.

Su objetivo fundamental consiste en evitar que los ancianos se conviertan en “pacientes geriátricos” y a la vez en el tratamiento específico de estos cuando aparecen diversos problemas como los relacionados con la Nutrición, que son los que vamos a desarrollar en este curso.

La situación actual de envejecimiento, tan atípica con respecto a otros países exige la creación inmediata de diferentes recursos asistenciales como residencias, centros de día, servicios de ayuda a domicilio, además de otros servicios complementarios auxiliares: limpieza, tramitación de diversas gestiones vitales para el anciano,

La calidad en la prestación de estos servicios esenciales, se convierte en el eje fundamental de la labor de los profesionales que prestan estos servicios. En consecuencia, resulta imprescindible la formación continua y especializada en los sectores de la geriatría y gerontología, para la adquisición de conocimientos en todos los ámbitos de actuación de las mismas.